jueves, 12 de febrero de 2009

Verdades sobre las reuniones económicas

Hace unas semanas terminé de leer El Crash de 1929, de John Kenneth Galbraith. Un libro fundamental para entender los conceptos de crisis económica, especulación y la avaricia humana. Aunque todo el mundo habla de este libro, y me interesaba leerlo, tuvo que traerlo mi hermano de un curso que le ofrece el banco donde trabaja, para que le echara el diente entre tarde y tarde en casa de mi madre. Mereció muchísimo la pena.

Es un libro corto que explica con gran certeza e ironía lo que ocurre cuando la avaricia del hombre se suma a la globalización de querer hacerse rico. Pero lo que más me gustó de él fue un apartado del capítulo cuarto, que habla, en palabras del propio Galbraith del "rito de las reuniones, el cual se celebra no para realizar alguna actividad sino para no realizar ninguna en absoluto. Este rito todavía se practica ampliamente en nuestro tiempo. Por eso vale la pena detenernos a examinarlo un momento".

El texto se puede leer aquí, y os aconsejo que le echéis un vistazo (son menos de dos folios) porque en él se puede ver uno de los ejemplos de verdad explicada con una alta cantidad de ironía fina y educada al más puro estilo anglosajón. Una joya de la literatura económica.

3 comentarios:

Me como la vida misma dijo...

Joder... peazo de comentario. Gasolina pura para seguir publicando. Gracias de corazón... chico de león.

francesc

El Charolito dijo...

Lo de las reuniones del G8 es como lo de las comisiones. No recuerdo dónde lo leí, pero decía el libro que en los albores de las Cortes, cuando el Rey quería que algo nunca se resolviese, promovía la creación de una comisión.

The blogolist dijo...

Espero, Charolito, que encuentres tiempo para leerte el texto de Galbraith. Lo vas a disfrutar muchísimo.